
La historia da inicio cuando en una noche oscura y sombría un oscuro hombre, el visir y brujo llamado Jafar, está a la espera de Gazim, un ladrón de poca monta que le trae la mitad de un escarabajo de oro. Jafar, que tenía la otra mitad, las une y el escarabajo cobra vida y los guía hasta la Cueva de las Maravillas. Allí la cabeza de un dios tigre proclama que solo el Diamante en bruto, una persona con corazón puro, puede entrar a la cueva. Pero Jafar ordena entrar a Gazim, pidiéndole una lámpara mágica que está en el interior a cambio de un enorme tesoro. El dios tigre devora al ladrón.
Aladdin es un joven pobre que, junto con su inseparable mono Abú, se dedica a robar en los mercadillos de la ciudad de Agrabah para poder sobrevivir y con la ilusión de ser alguien importante algún día. Un día, Aladdin roba una hogaza de pan rancio y casi rodeado por varios guardias de la ciudad logra evadirse; en el último momento decide dar el pan a dos niños hambrientos. Por su parte, la princesa Jasmín, a punto de cumplir 15 años, debe casarse con un príncipe antes de su próximo cumpleaños. Jasmín logra humillar a un ególatra príncipe Ahmed, con quien Aladdin ya había tenido un altercado a las afueras del palacio. Jasmín, hastiada, decide huir del palacio. Por su parte Jafar, en su laboratorio secreto en el palacio, logra descubrir que el diamante en bruto que busca es Aladdin y ordena a los guardias apresarlo pronto.
Jasmín inocentemente visita el mercado de Agrabah, donde accidentalmente roba una manzana para alimentar a un niño hambriento. El mercader, furioso, decide cortarle la mano en castigo, pero es salvada por Aladdin, quien cae enamorado de ella desde el primer momento que la ve. Aladdin la lleva a su humilde hogar y ella le confiesa las presiones que vive en el palacio y con su padre, sin decirle que es la princesa. Son interrumpidos por Razú, líder de los guardias, quien, acompañado de varios de éstos, apresa a Aladdín. Jasmín se revela como princesa, pidiendo liberar a Aladdin, pero los guardias se niegan, argumentando seguir órdenes de Jafar, quien posteriormente le dice a Jazmín que ha condenado a muerte a Aladdin. El joven se encuentra apresado en el calabozo, ayudado por Abú, que había evitado ser capturado. Jafar, disfrazado de un anciano prisionero, engaña a Aladdin y le pide que le consiga una lámpara mágica que está en las profundidades de la cueva de las maravillas, a cambio de todas las riquezas que se pueda imaginar. Aladdin acepta para poder conquistar a Jasmín y los tres escapan por una salida secreta del calabozo. Tras atravesar parte del desierto, Aladdin logra entrar en la cueva con Abú. Llegan primero a una sala llena tesoros y conocen a una juguetona y traviesa alfombra mágica que los lleva hasta una enorme caverna donde la lámpara se encuentra en una colina de rocas. Aladdin logra hacerse con la lámpara, pero Abú, que hace caso omiso de la orden de no tocar nada, decide hurtar un enorme rubí que ve en las manos de una estatua de un mono. Aunque logran devolverlo, la cueva comienza a derrumbarse. Aladdin y Abu logran huir montados en la alfombra, pero Jafar toma la lámpara e intenta matar a Aladdin. Abú muerde a Jafar y éste, para su posterior frustración, busca entre sus ropas la lámpara, pero ésta ya no estaba. Ahora encerrados en la cueva Aladdín acabará por convertirse en el dueño de dicha lámpara gracias a Abú y de lo que surge de ella en cuanto se frota: el Genio que concede tres deseos, con las excepciones que no puede desear matar a nadie, no hacer que otra persona se enamore de otra ni resucitar muertos. El Genio hace una demostración de su inmenso poder además de explicarle las excepciones y astutamente Aladdin hace que el Genio los saque de la cueva sin gastar su primer deseo y llegan a un pequeño oasis en el desierto y Aladdin promete al Genio liberarlo con su tercer deseo ya que el Genio desea ser libre y dejar su habitual labor de servidumbre, Aladdin decide usar su deseo para a convertirse en un príncipe con el objetivo de conseguir el amor de la princesa y cumplir el sueño de casarse con ella y a Abú en un elefante.
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