miércoles, 19 de octubre de 2016

Charlie y la fabrica de Chocolate

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Charlie Bucket es un niño amable y educado que vive en la pobreza en una pequeña casa a las afueras de la ciudad, junto a sus padres y sus cuatro abuelos. Todos ellos dependen del sueldo del padre de Charlie, que trabaja en una fábrica de pasta dentífrica colocando los tapones en los tubos de dentífrico. Al final de la calle se encuentra la fábrica de chocolate de Willy Wonka, donde trabajaba Joe, el abuelo de Charlie. El espionaje industrial hizo que el Sr. Wonka tomara la decisión de cerrar la fábrica y despedir a todos sus empleados. Más tarde, la fábrica volvió a abrir, pero los trabajadores no recuperaron sus empleos, y nadie ha vuelto a ver al Sr. Wonka.3
Un día, el Sr. Wonka anuncia que cinco niños que encuentren cinco billetes dorados ocultos al azar en tabletas de chocolateWonka podrán visitar la fábrica y solo uno de ellos ganará un gran premio especial. Los cuatro primeros billetes son encontrados respectivamente por Augustus Gloop, un niño obeso y glotón de Düsseldorf; Veruca Salt, una niña mimada y consentida de Londres; Violet Beauregarde, una niña presuntuosa y competitiva de Atlanta que mastica chicle sin parar; y Mike Teavee, un niño arrogante y agresivo de Denver, obsesionado con la televisión y los videojuegos. Charlie desea encontrar un billete, pero debido al poco dinero del que dispone su familia solo puede permitirse una tableta al año, por su cumpleaños. La tableta que compran los padres de Charlie no contiene el billete, ni tampoco siguiente que compra con el dinero que le da el abuelo Joe. Charlie pierde toda esperanza cuando en las noticias se anuncia que el último billete ha sido encontrado en Rusia. Mientras camina en dirección a su casa, Charlie encuentra dinero en la calle, casi cubierto por la nieve y decide comprar otra tableta para disfrutarla tranquilamente, mientras que en el periodico se anuncia que el billete encontrado en Rusia resulto ser falso. Justo cuando Charlie abre el envoltorio de su tableta y para su sorpresa encuentra el último billete dorado en su interior. Otros clientes de la tienda intentan comprárselo, pero el dueño de la tienda le dice que no se lo dé a nadie y se lo lleve directo a casa.

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